Arquitectura bioclimática · Provincia de Badajoz
Arquitectura bioclimática en Badajoz
La provincia desde la que trabajamos. Llanura, verano largo y pueblos llenos de casas de tapia todavía en pie: aquí el proyecto se decide casi entero contra el calor, y la sombra hay que ponerla, porque el sitio no la regala.
Desde aquí
Trabajamos desde Almendralejo, en plena Tierra de Barros
Para un proyecto de vivienda, estar cerca no es un dato de contacto: es poder ir a la parcela antes de dibujar nada, ver a qué hora le da el sol de verdad y volver durante la obra sin que cada visita sea un viaje.
Y conviene decir la otra parte, porque si no se dice se nota igual: nuestras dos casas construidas están en Cáceres, no aquí. En Badajoz es donde vivimos, donde asesoramos y desde donde salimos a obra. Cuando haya vivienda construida en la provincia se contará como las otras, con fotos, materiales y fechas; hasta entonces, no.
El método no cambia al cruzar el Guadiana: está explicado entero en la guía de arquitectura bioclimática en Extremadura. Esta página es solo lo que es propio de aquí.
La llanura
Aquí la sombra no viene dada: se construye o se planta
En una comarca con relieve el sitio te regala cosas: una ladera que corta el sol de la tarde, un valle por donde baja el aire fresco, una mancha de encinas que ya estaba ahí. Muchas parcelas de la llanura pacense no regalan nada de eso.
Quiere decir que todo lo que dé sombra en agosto hay que ponerlo: porche, alero, celosía, contraventana, una pérgola con parra encima. Y ponerlo en el proyecto, no cuando la casa ya está en pie y aprieta el segundo verano; lo que se añade entonces es un parche caro, y se nota que lo es.
A cambio, esa parcela abierta da una libertad que un solar entre medianeras no tiene: se puede girar la casa hasta que los huecos miren donde interesa. Es la decisión más barata de todo el proyecto y la que más se desaprovecha, porque se toma en un rato y encima sale gratis.
Y hay que mirar lo que no es la casa. Una explanada de hormigón pegada a la fachada devuelve calor toda la tarde; hierba, grava clara o arbolado hacen justo lo contrario. La sombra del suelo cuenta tanto como la del hueco, y de esa casi nadie habla.
El poniente
La fachada que sufre
El sol de la tarde de agosto entra rasante, y en terreno llano no hay nada que lo pare antes de llegar al vidrio: ni ladera, ni pueblo enfrente, ni arbolado alto.
Ningún alero detiene un sol que viene casi horizontal, por mucho vuelo que se le dé. Así que al oeste va poco hueco, y el que haya, con protección móvil y por fuera: contraventana, lama orientable, persiana exterior. Por dentro no sirve, porque cuando lo paras el calor ya está en la habitación.
Es también la fachada donde antes se agradece un árbol de hoja caduca: da sombra en verano y se quita solo en invierno.
Tierra de Barros
Arcilla, viñedo y olivar, y pueblos compactos de casas entre medianeras con el patio dentro. La casa de aquí resolvía el verano con muro grueso, hueco pequeño y patio en sombra, y la mayoría siguen en pie. En un solar así el patio no es un lujo: es el motor de la ventilación y la única fachada que se puede tocar a gusto.
Vegas del Guadiana
Regadío, arbolado y agua cerca. Eso cambia el microclima de la parcela más de lo que parece: la vegetación y una lámina de agua enfrían el aire que va a entrar por los huecos y, a cambio, obligan a mirar con más cuidado la condensación dentro de la envolvente. Un muro que no puede secar aquí avisa antes.
La zona climática se comprueba
El CTE la asigna municipio a municipio, contando también la altitud, y no por provincia. Aunque la llanura invite a suponer que todo Badajoz es lo mismo, el valor se saca del código para el emplazamiento concreto. Por eso aquí no hay ninguna cifra de temperatura por ciudad: la que haga falta, se busca en su fuente.
Rehabilitar
La casa de tapia ya tiene resuelto lo más caro
En casi cualquier pueblo de la provincia hay casas de tapia o de adobe, con zócalo de mampostería, alero generoso y revoco de cal. Esa casa ya tiene la inercia térmica construida y pagada, que es justo lo que en obra nueva cuesta un dineral conseguir.
Lo que suele faltar no es masa: es cubierta. Por arriba entra el calor de julio y por arriba se va el invierno, y en una casa antigua casi siempre está sin aislar. Ese es el primer euro que rinde, antes que cualquier otra cosa.
Y hay una manera segura de estropearla, que se ve mucho y casi siempre con la mejor intención: cerrarle los poros. Un mortero de cemento, una pintura plástica o un aislamiento interior mal resuelto dejan al muro sin salida de vapor, y un muro de tierra que no puede secar se cae por su propia humedad antes que por la de la lluvia.
Tampoco hay que romantizarla. La inercia sola no basta: si la casa no se ventila de noche, ese muro se va cargando día tras día y en la segunda semana de agosto juega en tu contra. La casa de pueblo se cerraba de día y se abría al anochecer, y esa costumbre es parte del edificio.
Errores frecuentes
Cuatro decisiones que en la llanura salen caras
Poner el salón al oeste porque hay vistas
El atardecer y el peor sol del año llegan por el mismo lado. No significa renunciar a la vista: significa que ese hueco necesita protección móvil por fuera y que no puede ser, además, el más grande de la casa.
Dejar la parcela pelada
En terreno llano, el entorno inmediato es parte de la envolvente. Un árbol de hoja caduca al sur o al oeste es un alero que se ajusta solo con la estación; una explanada oscura junto a la fachada es un radiador que se enciende a las cinco de la tarde.
Comerse el patio en la reforma
En el casco de un pueblo pacense, la casa entre medianeras solo tiene dos fachadas: la calle y el patio. Cuando la reforma se come el patio para ganar metros, la casa pierde a la vez la luz, la ventilación cruzada y su único sitio con sombra. Los metros se notan en la escritura; el patio, en agosto.
Confiar en que la noche lo arregle todo
Aquí la noche refresca, y es una suerte que hay que aprovechar. Pero en una racha larga de calor la casa llega a la madrugada todavía caliente, y la ventilación nocturna sola no llega. Por eso la protección solar de los huecos no es el plan B: es el plan A.
Materiales
Tierra, cal y madera, también en obra nueva
La tapia y el adobe no son solo patrimonio: son el mismo material con el que se puede construir hoy, con el cálculo y los ensayos de ahora resolviendo lo que antes se resolvía a base de espesor. Y en esta provincia la materia prima suele estar debajo de la propia parcela.
De las dos casas de Cáceres nos traemos dos cosas que aquí valen igual. Una, que un revoco de cal deja respirar al muro, y eso no es un detalle de acabado: es lo que decide si el muro dura. Otra, que la tierra de la excavación puede acabar siendo el acabado interior en vez de un residuo que se paga por retirar.
Lo que no vale es elegir un material por su fama de natural y no mirar su huella. Natural y de baja huella no son sinónimos, y la diferencia se comprueba con datos, no con intuición.
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan desde Badajoz
- ¿Trabajáis en la provincia de Badajoz?
Vivimos en Almendralejo, así que sí, y sin que ir a obra sea una expedición. Las dos viviendas que tenemos construidas están en Cáceres; en Badajoz, de momento, el trabajo es de proyecto y de asesoramiento.
- ¿Qué zona climática es Badajoz según el CTE?
Se asigna por municipio y por altitud, no por provincia, y se comprueba en el propio código antes de calcular. En la nomenclatura del CTE la letra marca la severidad del invierno y el número la del verano; qué significa cada combinación está explicado en la guía de Extremadura.
- ¿Se puede vivir en Badajoz sin aire acondicionado?
La pregunta útil es otra: si la casa depende de la máquina para ser habitable o si la máquina es un apoyo para los peores días. Con la orientación, la protección solar exterior, la cubierta aislada y la ventilación nocturna resueltas, se pasa de lo primero a lo segundo. Prometerte que no vas a encender el aire ni un día de agosto sería venderte humo.
- ¿Merece la pena rehabilitar una casa vieja de pueblo o sale mejor tirarla?
Depende del estado de la estructura y de la cubierta, y eso se ve mirándola, no por teléfono. Lo que sí se puede decir de partida es que esa casa ya tiene construidas su inercia térmica y su implantación, que son dos cosas caras. Lo que casi siempre hay que rehacer es la cubierta y la manera en que el muro seca.
- ¿Vale una casa de catálogo si le pongo mejores ventanas?
No del todo. Lo que decide el verano de una casa es dónde está puesta en la parcela y hacia dónde miran los huecos, y eso el catálogo lo trae ya decidido para otro sitio. Mejores ventanas ayudan; no corrigen una orientación equivocada.
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Arquitectura bioclimática en Extremadura
La guía larga: quince decisiones en el orden en que se toman, del solar vacío a la última ventana.
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La otra provincia: relieve, altitud, invierno de verdad en el norte y las dos casas que tenemos construidas.
Ir a la página de CáceresProyecto de vivienda y reforma
Qué incluye el encargo completo y en qué fase se toma cada una de las decisiones que salen aquí.
Cómo trabajamos un proyecto¿Obra nueva en la llanura o una casa de pueblo?
Dos caminos, y el segundo no te obliga a cambiar de técnico.
¿Vas a construir o a reformar?
El proyecto completo, con Galván & Morán
Proyectamos la casa entera: cómo se coloca en la parcela, hacia dónde miran los huecos, la protección solar y la envolvente. En una parcela llana esas decisiones pesan todavía más, porque no hay relieve que arregle una mala orientación.
¿Ya tienes proyecto?
Lo miro antes de que se construya
Si ya tienes técnico, reviso el proyecto y te digo qué cambiaría para que la casa aguante el verano de aquí. Estando en Almendralejo, además, se puede ver la parcela. En papel, cualquier cambio sale barato.